viernes, 24 de marzo de 2017

«LUMINESCENZA» Capítulo 12: "Cayo Vero Próximo".






«LUMINESCENZA» Cap. 12: "Cayo Vero Proximo"
Deinde Magis...










     
¿Cree en el destino? ¿Que incluso los poderes del tiempo 
pueden alterarse por un solo propósito?"

Bram Stoker.                    
                  
                          

          











Cap 12. Cayo Vero Proximo

El plan va sobre ruedas, en cuanto El Magister contactó con Philip Dreyfus, éste desplegó todo una personalidad sanguinario que por supuesto deslumbró a "su nuevo y oscuro amigo". Decoramos su habitación de la pensión con toda suerte de objetos idóneos para un crimen. Sobre la chimenea, colocamos un nudillo oxidado con la etiqueta colgando que decía: 


"Asalto. Tres golpes diez heridas. Puente de nariz roto.Sentencia de 3 meses de carcel". 

Le procuramos navajas, cuchillos, ladrillos manchados de sangre, ganzúas y pistolas. Adornamos las vitrinas con máscaras de asesinos después de sus ejecuciones en la prisión de Newgate como el de Franz Muller quien cometió el primer asesinato registrado en un tren así como un cojín de alfiler bordado por Annie Parker con su propio cabello acusada cuatrocientas veces por embriaguez. También contó con artefactos utilizados como evidencia en casos de la policía dispersos por toda la sala tales como las huellas dactilares y moldes de impresiones de zapato procedentes del delincuente así como la cuerda con la que ahorcaron a Amelia Dyer que arrojó siete bebes al Támesis. Algunas las adquirimos en los callejones de whiteChappel. Si bien, la mayoría pertenecieron a los criminales antes de ser ejecutados depositadas según the Prisoners Property Act en los archivos de Scotland Yard. 

- Le aseguro que nadie las echará de menos - se justificó Peter Wallace restándole importancia cuando recogí el cargamento en la puerta trasera de la sede policial de Victoria Embankment. 

Otro Lackingtonian que se unía a nuestra causa, en este caso movido por una leal amistad. 

- Gracias, Wallace, espero que este incidente no le acarree problemas - señalé con el bastón a un colega distraído que fumaba con avidez en un rincón.  
- Olvídelo, usted no me debe nada - dejando patente la antipatía que el agente metropolitano me profesaba -.  Lo hago por Dreyfus, a él le confiaría mi vida 

Ante tal muestra incondicional afecto, me vino a la mente Gus. Fue tan repentino que me pillo con la guardia baja y me dió una punzada el corazón.

Y es justo por eso que escribo esta historia, necesito desahogarme. Porque fue toparme con Fergus durante la fiesta y reconocer a Gus en cada uno de sus gestos y los demás no lo saben. Chester nos presentó, no sin cierto recelo. Y para mi sorpresa, el invitado me habló con tanta familiaridad que sentí escalofríos. 

- Caramba, Graham, qué mal te veo - noté cierto resquemor, comenzaba el cuerpo a cuerpo. 
- Así es, los vicios no pasan en balde... - in quarta, esquivé el ataque lateral con alegancia.  
- Ni los remordimientos tampoco - touché, me pinchó de lleno. 
- Las heridas cierran - remis, estiró el brazo empuñando mi copa.  
- Pero algunas dejan feas cicatrices... - resemblement, aún me propinaría otra estocada. 
- Podríamos hablar de yodo y sutura durante horas, caballero, lástima que me deba a otros invitados. Y ahora, si me disculpa... - retraite, me retiré a tiempo no sin arrogancia.
- Pues no. No le disculpo. 
- ¿Cómo? 
De hecho, tenemos una partida de ajedrez pendiente.  
- Creo que hemos víctima de un pequeño malentendido. 
- ¿De veras? 
- Desde luego, my lord. Estoy seguro. 
- Tómese su tiempo, Graham. Acomódese en la buhardilla y haga memoria. 
- Me aguarda el embajador de Birmania, he de hacerle los honores. 
- Una excusa particularmente lograda, Graham, compruebo que conservas tu ingenio.
Perfecto, así serás un digno adversario. 
- Sigo sin entender... 
Corrupta est veritas et mendacium ut cum silentio. Cayo Vero Próximo. 
- Basta de acertijos, no estoy para bromas. 
- Ni yo tampoco. Jaque al rey. Intenta escapar. No caerás ni hoy ni mañana, puedes tomarte tu tiempo. Entretanto, me entretendré con piezas menores... Seamos galantes, las damas primero.  

Desabrido, le di la espalda. Mi alma hecha pedazos, no pude ni despedirme. Busqué a Anya desesperado, disimulando tomé un Sherry de su bandeja. 

- ¿Estás bien? - le tuteé, no pude evitarlo.  
- La jadarita me hierve como un volcán - me enseñó el dedo, lo tenía rojo e hinchado.  
- Claro, porque él está aquí. 
- Lo sé - le miró de soslayo. 
- ¿Te ha reconocido? - la miré fijamente - De ser así, corres peligro.  
- No lo creo - se encogió escondiéndose tras unas gafitas de pega. - Ignora a los criados, no le interesan lo más mínimo.   
- No te preocupes por mí, estaré bien. Cuídate tú, pareces al borde del colapso - me habló con tanta ternura que la habría besado ahí mismo delante de todos pero me contuve.
- Me acababan de partir en dos con un florín invisible...  
- Ya veo, puedo leer el terror en sus ojos.  

Y La Jadarita estaba en lo cierto, aúnque mis ojos podían decir muchas más cosas. 

De un lado, Anya me gusta. Fue verla despojada de todo artificio, sin maquillaje ni avalorios, y descubrir en ella a la criatura rebosante de vitalidad digna hija de la tierra. Su piel emanando ese perfume floral, afín a la madre naturaleza. Hacía tiempo que lo sospechaba y por fin me rendía ante lo evidente. Tardé en digerirlo porque no soy bueno para ella, no le convengo. No podemos estar juntos o la destrozaría. Mi preciosa Anya se merece algo mejor. 

Por otra parte, está Fergusson acosándome. Salvo por ese acento extraño propio del continente, diría que es la viva imagen de Gus. Y quiere algo de mí... Nada bueno. Me invita a un juego perverso en el que aparezco como único rival y no me gusta. ¿Por qué yo? Si se tratara de Gus... ¿De verdad me odia tanto? Éramos niños y estaba asustado. Han pasado venitidós años y todavía sigue mortificándome la escena. Tanto, que le temo como aquel último día en el que nuestra burbuja reventó y mi inocencia se fue al traste. Le odio y le extraño por partes iguales. Claro que si viene a rendirme cuentas, lo entiendo. Obré mal y le fallé. De ahí que le tenga siempre conmigo, presente como una sombra.  Cómo podría él llegar a olvidar si yo aún no me he perdonado. 

¿Y si tengo razón? ¿Y si se trata del propio Gus que ha vuelto a vengarse? En tal caso, estoy involucrado en esto desde el principio. Fue él quien me atrajo hacia sí y le he seguido como un cervatillo estúpido. Me pregunto si aún puedo renunciar a este singular tête a tête... Y de rendirme, si él seguiría adelante... 

Aún me acuerdo de nuestra última tarde juntos, Gus y yo. La tengo metida aquí dentro y no la puedo tragar. El torreón a oscuras, la lámpara de pie intermitente... "Es una llamada" me dijo. Hablaba en susurros de un modo inquietante. 

- ¿A quién llamas? - me pudo la curiosidad. 
- A las titilantes estrellas - me contestó con solemnidad - Las mismas que de un tiempo a esta parte "me hablan".  

Apagaba y encendía, cada vez con más ímpetu. Coincidiendo con las intermitencias, Gus entró en un estado febril. Jadeaba, respiraba con dificultad. Se ahogaba, estaba muy nervioso. Así y con todo, logró enviar un mensaje en morse al cosmos en señal de respuesta. 

- ¿¿¿Cuando??? - les preguntaba insistentemente. 
- ¿¿¿Dónde??? - inquiría al firmamento exponiendo su alma desnuda al mismo cielo. 

Justo entonces, en medio de aquel diálogo universal, fue que mi primo comenzó a babear. Tenso, con los ojos fuera de sus órbitas y con los puños cerrados se retorció como poseído mordiéndose con saña la lengua. Y sin querer fui testigo de cómo le invadía una fuerza descontrolada. 

¿Por qué le hicieron eso? Sí, me refiero a las estrellas. ¿Acaso no les trató con el debido respeto? ¿Las ofendió de alguna manera? Lo sé, suena estúpido de la pluma de un adulto. Pero a mis ocho años, cobró todo el sentido del mundo. Desde entonces, tengo por norma no bromear jamás en campo abierto. Tal como se las gastan allá arriba... Créeme, mejor así.. Pues está demostrado con irrefutables datos empíricos: Las estrellas, me consta, no tienen sentido del humor. 

Y ahí no acabó todo, la noche se cebó con el pobre Gus. Entre convulsiones mi primo terminó por desplomarse sobre la cristalera que estalló en cientos de astillas de vidrio acompañada de un estruendo atronador. A lo que siguió un golpe de viento huracanado que despertó al arpa con cabeza de sirena, provocó los acordes de la viola e hizo silbar al flautín. Tembló el jarrón, los cuadros de flores bailotearon, voló el boomerang ida y vuelta, piaron los colibríes... Una escena tan mágica como espeluznante y que me atrevería a calificar como terrorífica de no ser por las sombras chinescas que emergieron de la mampara de Tiffanys... Así es, por un instante tuve la dulce sensación de que en medio de aquel caos aleteaban las luciérnagas. Ellas, o sino sus sombras, algo pequeño escapó de allí para perderse en la oscuridad. Aunque lo sé, nada de aquella noche tiene mucho sentido. Yo mismo, dudaba y me refugié dentro un baúl con la tapa entrecerrada y las manos cubriéndome la cabeza. Y ahí me quedé encogido hasta que vinieron los enfermeros y se llevaron a Gus. El sanatorio permitía visitas, podría haber jugado con él al ajedrez en el jardín mientras se recuperaba... Pero nunca fui, no le llevé su telescopio ni su colección de insectos. Frente a mi, mi único y mejor amigo se transformó en un monstruo y no quise volver a verle. 

De ahí que me tiemble la tarjeta en las manos que me ha hecho llegar Fergusson con su misma letra inclinada y retorcida. 




Gracias por una velada maravillosa, viejo amigo. Un placer volver a verle. En efecto, fui yo quien cogió las fichas de ajedrez prestadas apenas por unas semanas. Concretamente, hasta la mañana del 20 de septiembre de 1870 que LUCIRÁ una nueva era. 

                                                                     Atentamente, Tobias Fergusson   


Escribo desde el invernadero, compungido, ha sido una noche dolorosamente reveladora. Definitivamente, Fergusson es nuestro hombre. Y todo indica que la muerte de Gus a la tierna edad de quince años  de un ataque crítico que derivó en aneurisma no fue sino una farsa orquestada para despistarme. Así que, mientras ideabamos un plan para infiltrar a Dreyfus en la guarida de El Magister, éste se me presenta y retándome, me anuncia una fecha fatídica de fuegos artificiales. ¿Entonces soy el ratón? Me toca y no me atrevo a tirar. 
Cierto, me ronda. Se cree un Dios y está tan cerca... Pero no reescribirá la historia, lo juro. Cayo Vero Proximo no es nombre de César. Al cielo no se le hacen malabares, insisto. Y el estúpido de Gus debería saberlo mejor que nadie.  










* Portada de IRENE SARAVIA, mi directora creativa. Contar con su colaboración, un privilegio. 

























12 comentarios:

  1. El plan A se le ha vuelto del revés como un calcetín, menudo Jaque al rey, aplazado...te pondría muchos emoticonos de caras sorprendidas y aterradas😯! Qué decoración más inquietante☠...para meterse en el ambiente y ya metidos...vaya con Fer-Gus-son- 😱 malas señales todas para Graham!! y no estoy hablando en morse 😨 ni tampoco liberando a las libélulas hacia el espacio; por cierto,
    ¿en qué fecha están ahora mismo? yo de él corría en busca de la lámpara! y de paso me llevaba a Anya. No se puede dejar inacabada una partida de ajedrez...mira lo que luego pasa...🌿🦋💥👾 que el invernadero es muy peligroso!🏺🐉😰
    Besos!!

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    1. Justo, Esther, Graham está desconcertado. No solo porque creía no haber dado la cara, ir por delante y no haber dado ningún paso en falso y ahora resulta que está a expensas de El Magister que le conoce y le manipula como una marioneta. Encima, está la carga emocional... Si en verdad se tratara de Gus, le duele todavía más porque era su amigo. Cierto, terminaron mal pero se quisieron mucho hasta entonces. Por eso nos lo cuenta, a partir de ahora, en presente, necesita contárselo a alguien. Le ayudaremos a sobrellevar la carga de lidiar con El Magister y el secreto de su identidad, ¿verdad que sí? Siempre supe que podía contar contigo ❤
      Es otoño y apenas quedan unas pocas semanas para el 22 de diciembre, la nueva era es inminente. La partida sigue y como bien dices, la ficha que peligra es Anya o Ahwar... Pueden caer cualquier día. Y como intuyes, no terminará hasta la derrota total 🌿🦋💥👾 Me dabas tanta envidia que te copio los emoticonos ❤
      Gracias, Esther. Estás en todo, disfrutando cada detalle y ese juego de pistas recogidas al vuelo es lo que me da alas 💡✍🚀
      Un besazo

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  2. Hola, Mere... Este capítulo me ha sorprendido mucho
    Nunca hubiera pensado que El Magister fuera Gus, y estoy convencida de que lo es... Fergusson, en medio de este nombre está Gus... y no me había dado cuenta de este detalle, que era toda una pista
    La decoración de la habitación es para echar a correr... pero, idónea, para alguien como Fergusson
    Graham aún siente una punzada en el corazón al recordar a Gus... pero creo que Gus está muy resentido por lo que ocurrió hace veintidós años
    Supongo que no le perdona a Graham que no fuese a visitarle al sanatorio... pero Graham solo era un niño de ocho años que se escondió en un baúl porque el terror se apoderó de él
    Y hay una partida de ajedrez pendiente... Las damas primero... es una clara amenaza... Anya y Ahwar están en peligro... Por supuesto, Graham también
    Y me temo que Graham va a jugar con desventaja
    Me encanta que una novela me sorprenda, y esta novela lo está consiguiendo totalmente
    Me parece admirable con que habilidad y destreza estás conduciendo un tema tan complejo
    Besos

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    1. Hola, Mela. Sí, Fergus y Gus guardan "bastante" relación. Si ha sido una sorpresa, me alegra un montón.
      La supuesta habitación de Dreyfus tiene que parecer la guarida de un psicópata para que Fergusson de inmediato cuente con él y le confie las labores más siniestras.
      Yo también lo siento por Graham, no pretendía abandonar a Gus como lo hizo. Como bien dices, solo era un niño asustado.
      Así es, la partida de ajedrez es toda una declaración de intenciones. Fergus eligió desde el principio a su rival y ahora lo quiere frente al tablero. Y antes que el rey, ya se sabe, siempre caen sus vasallos...

      Gracias, Mela, intento mantener la emoción y ser coherente con lo escrito. Ojalá consiga mantenerme en esa línea. ¡Allá que voy! 🚀
      Un abrazo.

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  3. hoy juro que me pongo al dia
    te imprimo y te leo desde el capitulo 1, incluyendo el breve prologo

    saludos!

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    1. Me encantaría, Carlos. Feliz lectura ✍(◔◡◔)

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  4. Querida Mere,

    ¡Menudo despliegue!

    Creo que no ha faltado nada relacionado con el crimen en a habitación de la pensión.

    Vaya... Y yo pensando en el capítulo anterior que ya estaba todo hecho o al menos por el buen camino...
    ¡Le ha dado la vuelta a la tortilla! El casi vencido ha tomado la delantera y de qué manera!
    Graham debe esrar muy afectado. Como Ferguson sea Gus no se si se podrá recuperar de tal golpe.

    ¡Un capítulo IMPACTANTE!

    ¿Cómo será el siguiente? Miedo me da.

    Un abrazo.

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    1. Hola, Leo. Sí, el cuarto de Dreyfus es una auténtica casa de los horrores y da mucha grima... (☉̃ₒ☉) Había que mostrarlo como la cueva de un sádico psicótico para que fuera su carta de presentación y creo que lo han conseguido (◔◡◔)

      Así es, menudo chasco. Con razón el pobre Graham se siente manipulado y ridículo... Ahora resulta que no es más que un pelele en manos de El Magister. Y encima, saber del odio que le profesa su propio amigo...
      El siguiente... Un paso más hacia el infierno (ง︡'-'︠)ง Jiji
      Besitos

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  5. The magister es Fergusson? Oh, oh, oh... Pobre Graham! Al final ha sido una marioneta todo este tiempo... Y esa partida de ajedrez me está empezando a dar miedo. Que además no soy yo precisamente buena jugadora. A ver qué tal jugador resulta Graham...
    Besotes!!!

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    1. Eso mismo, Margari. Pobre Graham, menudo barapalo. Se siente un imbécil, traído de aquí para allá como un títere de El Magister. Y luego, la reaparición de su amigo con ese resentimiento le ha tenido que remover las entrañas. Aun así, parece que intenta reponerse. Apuesto que no se rendirá, nosotras no lo permitiremos ¿verdad? (ɔ◔‿◔)ɔ ♥

      Gracias, Margari. Un abrazo y ánimo con tus proyectos.

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  6. Vaya capitulo y eso que parecía que empezaba bien la cosa. A mí me ha tenido intrigada Fergusson con eso de la partida pendiente y cuando Graham cae en la cuenta de todo lo sucedido, normal que le haya entrado de todo.
    A ver cómo va esa partida que de momento da bastante miedo como dice Margari.

    Un beso Mere

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    1. Hola, Rocío. Graham está destrozado pero no puede flaquear, ahora no. Porque la partida está en marcha y promete ser atroz...

      Besitos.

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