viernes, 7 de abril de 2017

«LUMINESCENZA» Cap 14. "Sabor a pólvora"




«LUMINESCENZA» 
Cap 14. "Sabor a pólvora".
Fugit wasp...






     
"Yo llamo. Tú eres piedra. Un día cuando 
me busques, descubrirás que me he marchado".

Poema Novruz.                    
                  
              








Cap 14. Sabor a pólvora. 


No puedo dormir, estoy desecho. Me paso las noches en vela encerrado en la buhardilla ha sabiendas de que mi archienemigo me observa desde la otra linde del río. Terminé por contárselo a Chester, el librero puede llegar a ser muy insistente. Y no le culpo, yo también odio las historias a medias. Además, compartir mis peores temores, fue una especie de liberación. 

- No puedes seguir así, Graham, o esa historia acabará contigo. 
- La fastidie, Chester, Y por fin, recibiré mi merecido. 
- Sencillamente te asustaste. No te fustigues así, por Dios. ¡Eras solo un niño! Además, yo tengo mis dudas. 
- Seguro que es él, Gus sobrevivió. 
- Yo no lo tengo tan claro... 
- A ver. ¿En qué te basas? Solo intentas acabar con mi tormento y te lo agradezco, pero no nos engañemo. Gus está vivo y se ha convertido en un ser perverso. 
- No es por tí. Creo que hay algo retorcido en este feo asunto, de veras.  
- Explícate. Y no me digas lo que quiero oír sino la cruda verdad, no es momento para bálsamos. 
- Si se trata de Gus... ¿Dónde ha estado todo este tiempo? Y puestos a llevar otra vida. ¿Por qué reaparecer precisamente ahora? 
- Estaría amnésico y ha mejorado de repente o su odio ha ido in cresccendo hasta desear mi muerte. 
- Lo lamento, no me lo trago. Además, si Gus se salvo, las vicisitudes y el tiempo habrán hecho de él un hombre distinto. Las personas crecen, evolucionan. Y por contra, entre Gus-niño y Mr. Fergusson tú mismo detectaste demasiadas coincidencias. ¿Lo ves? Resulta muy forzado. 
- Pues comprobemoslo. Eso es, salgamos de dudas. 
- ¿Cómo? Su padre murió en ultramar, nadie nos dará noticias de él. 
- Salvo él mismo. 
- Si te propones acudir a El Magister, olvídalo. Es lo que pretende. Sopesará cada respuesta para herirme, no le daré esa satisfacción. 
- No me refería a Fergusson sino al propio Gus. ¿Dónde está enterrado? Examinaremos sus huesos. 
- ¿No querrás profanar su tumba?
- Por supuesto que no. ¿Por quién me tomas? Para mancillar su nicho, tu amigo tendría que estar muerto.

Y esta misma noche Chester y yo hicimos una incursión en el cementerio de Kensal Green en busca de pruebas. Si bien al principio parecía dormido, con nuestros primeros pasos se levantó toda una espantada de aves de decenas de especies diferentes que se confundieron rapidamente en un mar de grises. A sus estridentes graznidos se sumaron los rugidos de otos animales salvajes, como en toda selva, grande o pequeña, la vida y la muerte son primas hermanas. La impresión fue tremenda, como si se alzaran ante nosotros toda una horda de espíritus. Por suerte, se dispersaron dejando entre ellas y nosotros una distancia prudencial aunque desde cruces y mausoleos próximos nos seguían mirando. Y entonces, para relajar nuestros nervios probablemente, Chester canturreo una tonadilla, quizás de su propia cosecha: "Porque hay todavía una buena noticia para oír y cosas bellas para ser visto; Antes de ir al Paraíso a través de Kensal Green". Desafinaba más que yo cuando estoy borracho, lo hacía deliveradamente para desviar mi atención de nuestro macabro objetivo. 

Atravesamos hectáreas de bellos jardines, dejamos atrás los grandes mausoleos y tantísimas pequeñas tumbas siguiendo a la luz de un candil el curso del canal. Y por fin llegamos al santuario de los niños, el rincón más triste y el más hermoso. Un bosque de querubines dormidos que no despertarán a la hora del desayuno. 



IN LOVING MEMORY OF 
GUSTAV FERGUSSON (1835 - 1848)
THINK OF HIM AS LIVING, 
HE IS STILL AMONG US IN ANY WAY. 


La encontramos, así decía su lápida y la inscripción me dejó perplejo. 
- ¿Nunca habías venido antes? 
- Jamás - tragué saliva. 
- Te veo consternado, Graham, si el impacto es demasiado fuerte para ti podemos posponerlo volver otro día... 
- Agradezco tu comprensión, Chester, pero no es eso. 
- ¿Entonces? ¿A qué viene tanta consternación? Amigo, te veo desencajado. 
- Son las palabras que yacen sobre su tumba: "Piensa en él como si viviera, aún está entre nosotros de alguna forma" ¡Sugieren su presencia entre nosotros!
- Cierto, son del todo desapacibles, pero son fruto del amor de un padre...  
- No en el caso de Gus, su padre James Fergusson tenía una sola pasión: La India. No fue precisamente un beloved father
- Quizás con la muerte de Gus recapacitó y estaba arrepentido. Porque seguía vivo cuando Gus falleció. ¿Me equivoco? 
- Así es, pagó las exequias y en el entierro dicen que le vieron muy compungido. 
- Dicen... Me interesaría que pensaste tú. 
- No puedo opinar porque no estuve allí. Tampoco asistí al de Hatchid, ya sabes, no me gustan los entierros - incómodo, me hice el distraído - Mira, Chester, ahí está Venus.   
- Olvidémonos de James, creo que no es nuestro hombre. 
- ¿A qué viene eso? 
- Esta lápida es reciente, lleva aquí cinco años a lo sumo.
- Pudo haberla reemplazado él, James Fergusson sigue vivo. 
-  Hazte cargo, debe de ser un anciano. Además, un arquitecto amante del Rajastán jamás pondría una lápida tan moderna.  
- Ahora que recuerdo, hubo un episodio que olvidé por completo. Hace una veintena de años, Hopper describiéndome el entierro de Gus... Me viene a ramalazos. Mencionó un poema del Rig Veda escrito en sanscrito sobre su tumba. Siempre anteponiendo su maldita India - pensé -. Y le desprecié por ello. 
- Comprendo - hubo un silencio entre nosotros que Chester rompió sin demasiados miramientos -.Y con eso me das la razón, está no es la piedra original. Desprovista de líquen y moho... Y fíjate en la tipografía, utiliza técnicas de impresión muy novedosas. 
- En efecto, ha sido encargada a un impresor bien poco convencional. 
- Es más, presta atención a la cromación de las letras, poseen un brillo metalizado. 
- Percibo cierta arrogancia... 
- Es obra de un visionario, irreverente e inventor. 
- Procedamos a examinar el cadáver, antes de sacar conclusiones descabelladas - fui yo quien instó a Chester a seguir con el plan inicial y al alba aún siento nauseas solo de pensarlo, tenía que salir de dudas o me reventarían las sienes. 

Estaba oscuro, cavamos durante horas. Los ojos de todos esos bichos nocturnos nos vigilaban y entre ellos, me pareció entrever una horrible criatura. Claro que no le dí importancia, lo atribuí al miedo me hacía imaginar cosas.  

Abrimos el feretro. El esqueleto no conservaba el anillo con el sello de la familia... Insólito. Y sin embargo, tenía el húmero mal asido tras la ruptura del hueso al caerse del caballo. Gus se lamentaba a menudo de la poca movilidad que tenía brazo. Culpaba a aquel defecto del desdén de su padre, el desdichado. 
- De no ser por este brazo estúpido, Padre me habría llevado a la India. Pero claro, como no puedo manejar un rifle... Me desgarrarían los tigres de Bengala. 

De vuelta a la realidad, tengo ante mi a Gus en menos carne que hueso y vuelvo a sentir pavor. Si bien no huyo ni me escondo, esta vez me obligo a mirarle. Supero mis reparos y le acaricio una falange, acerco mi boca a su oreja putrefacta y susurro:  “Sleep well, sweet angel. Let no fears of ghouls disturb thy rest" hasta que el asco me puede y aparto la cara. Chester, consciente de mi sufrimiento, alarga el brazo hasta posarlo en mi hombro en un torpe intento de consolarme pero le aparto de mi, no quiero su compasión. Cierra el ataud con delicadeza, a continuación me pide que ceda cuerda para poder depositarlo en su nicho y luego cubrirlo de tierra. 

- ¿En qué quedamos? ¿Se trata de Gus?
- En efecto, es él. 
- Aunque no tenga el anillo...
- Igualmente, estoy convencido. 
- ¿Y cómo se explica que no lo lleve en el dedo anular si nunca se desprendía de él?
- Fácil, ladrones de tumbas. 
- Si los ladrones de tumbas colocan lápidas nuevas a sus víctimas después de cada asalto, entonces éste es el caso - sonríe con amargura. 
- Más que un sarcófago, tu invención es un arma mortal. Diez kilos de explosivos ocultos en una doble tapa de fresno... 
- No dramatices, Graham. A mi entender, no es sino una trampa para cazar ratones. 
- En cualquier caso, se trata de una broma de bastamte mal gusto, mi estimado Chester. Me preocupa... ¿Y si ocurre un accidente? 
- Tranquilo, el mecanismo es infalible y solo detonará la dinamita en caso de flagrante asalto. Debemos estar preparados. Es facil que nuestro nigromante merodee este lugar, reincida. Y de haber más ultrajes, no tendrán final feliz. 
- Por Gus - descorcho una botella de güiski, esa misma que contemplábamos extasiados de niños brillando desde el mueble bar del despacho de mi padre. 
- Prefiero el champagne pero qué puedo decir, no soy el invitado de honor. Por Gus. 
- Descansa en paz, amigo. 
- Hasta que saltes por los aires, ya queda menos. 
- ¿Así que volverá el intruso? ¿Cómo estás tan seguro? 
- "Siempre habíais sido lo más caro a mi corazón, mi posesión y mi obsesión; por eso tuvisteis que morir prematuramente." Friedrich Nietzsche. 
- Obsesión... ¿Quién está obsesionado con Gus? 
- Nuestro ratón, evidentemente. 

Bebemos y el licor me sabe a pólvora. Chester sabe perfectamente cómo ser sarcástico, tanto que me parece escuchar una tímida carcajada bajo el promontorio de tierra recién removida. Aunque la pizca de cordura que me queda prefiere atribuirlo al graznido de una urraca inexistente, me veo incapaz de encajar más despropósitos en una sola noche. 

Estoy mal, demasiadas emociones. Ahora no soportaría ver a nadie de modo que decido vagar sin rumbo rasgando a mi paso la niebla hasta el mediodía. Volveré despojado de recuerdos, tan amargos como mi aliento. Entre monosílabos, me despido de Chester alegando en un arrebato que necesito pasear y mis pasos, dolorosamente me llevan a un discreto fumadero del Soho donde me envuelvo en humo en un desesperado intento por olvidar hasta el detalle más nauseabundo. 

De buena mañana la boca me sabe a regaliz, del regusto de la adormidera. Y me detesto. Es el principio del fin, he dado un paso fatal. Aún trato de excusarme... ¿En verdad siempre hay una primera vez para todo? Claro que no, solo para los incautos. Y en tan penosas condiciones... Aceptémoslo, para mi ya no hay redención posible. Yo soy el despojo, no Gus. !Cómo ser digno de Anya si destruyo todo lo que toco! 








* Portada de IRENE SARAVIA, mi directora creativa. Contar con su colaboración, un privilegio.

12 comentarios:

  1. Hola, Mere... Creo que Graham ha hecho bien desahogándose con Chester... Graham llevaba a cuestas un peso demasiado difícil de soportar
    Me ha impresionado mucho el cementerio Kensal Green, y esas aves nocturnas que les vigilaban mientras ellos cavaban
    El esqueleto no llevaba el anillo de la familia... pero el húmero hace pensar que se trata de Gus
    Si Gus está muerto... El Magister no es Gus... pues yo pensaba que sí... todo esto me ha sorprendido mucho
    Los ladrones de tumbas son detestables... espero que, si el ratón vuelve, sea cazado
    Me ha encantado el poema que has puesto antes del capítulo... el capítulo también me ha encantado, y te aseguro que me ha mantenido muy alerta
    Besos

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    1. Hola, Mela. Justo, Graham necesitaba compartir con alguien sus inquietudes y no sólo le ha aliviado contarlo sino que ha encontrado en Chester un perfecto compañero de correrías. Porque abrir una tumba ya es tarea de por sí delicada y en un cementerio tan melancólico como Kensai Green santuario de aves, se convierte un trance de lo más siniestro.
      Un resumen perfecto, Mela. Los huesos son de Gus pero le falta el anilla por lo que todo apunta que El Magister no es Gus. Ya veremos...
      Los ladrones de tumbas son miserables, màxime si no les mueve la avaricia sino otros motivos más retorcidos.
      Gracias, Mela, definitivamente estabas ahí, de noche en Kensai Green observando conmigo. Me siento muy amparada, Mela, las dos alerta con todos los sentidos :) Un abrazo.

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  2. Llegados a éste punto...sólo puedo desvariar haciendo conjeturas...y sospechando del mayordomo ¡que le voy a hacer! También diría que a lo mejor la jadarita está sobre cierto sello de cierto anillo ¡chispas! no me hagas ni caso! es que me puede el querer saber qué misterio oculto sobrevuela por aquí, reencarnándose en personajes siniestros, o quizá la tumba sea otra tapadera...con pasadizo subterráneo ?¿ umm, ¿obsesión o venganza?
    Besos!

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    1. Hola, MªEsther, siento haberte no ser más explícita con respecto a la identidad de Gus pero pronto se esclarecerá, prometido. Y por cierto, acertaste en algo que afirmabas medio en broma: pues sí, será relevante el mayordomo.
      Y en el dilema entre obsesión o venganza... ¿Qué tal ambas cosas? 2️⃣ ✌️
      Lo sé, con tanta incógnita estoy siendo cruel pero el viernes me lo agradecerás 👤❓¡Qué sea sorpresa! Besitos.

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    2. Bueno,ya queda menos para saber... (y si el mayordomo estuviera celoso? no, no me has distraído de él 😉) ¡¡El misterio está muy bien servido!!
      Besos
      PD: sabes qué? en IG me he convertido en avistadora de nubes en mitad del campo, menos mal que no me enredé con ningún helecho!

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    3. Hola, Mª Esther. Así me gusta. ¡Qué indagues! 🎩 La clave: El mayordomo sabe más de lo que ahora mismo recuerda...
      Cón que avistadora de nubes ¿eh? Pues ya tienes el pack completo. ¡Victoriana en cuerpo y alma! Y te sale innato. Querida, eso es un don. Claro que si en Flor de Dys elaboras un broche con cabello humano me empezaré a preocupar 🌚... Ji,ji 👀
      Besitos.

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  3. Pues ahora me has descolocado por completo porque pensaba que el Magister era Gus... Pero no tenía el anillo, así que todavía hay una pequeña posibilidad. Y no soy de pasear por cementerios, pero has conseguido que el de Kensal Green me atraiga. Y cuánto juego han dado siempre esos ladrones de tumbas en la literatura, ¿verdad? Un buen capítulo. Y me ha gustado también que Graham haya encontrado en Chester un buen apoyo y haya podido desahogarse con él. Y así descansar un poco, que lo necesitaba.
    Besotes!!!

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    1. Hola, Margari, siento el shock inicial. En cualquier caso, no ibas mal encaminada. Porque es cierto que Gus está relacionado con El Magister de alguna forma y ya no te atormentaré más, lo sabrás muy pronto.
      Sí, los ladrones de tumbas son muy socorridos. Tanto para los escritores como para quien quiere escurrir el bulto... El chivo expiatorio perfecto.
      Así es, Chester está creciendo como persona, supongo que necesitaba vivir historias de veras con personajes de carne y hueso. Y me encanta que repararas en su evolución, me has dado una inmensa alegría. Creo que descubrimos la verdadera naturaleza de las personas ante un revés, Graham necesitaba un amigo y el acudió, así de sencillo 🎀
      Gracias, Margari. Un besazo.

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  4. Hola querida Mere,

    No imaginaba que Graham se sintiera tan afectado por Gus. La posibilidad de que sea Ferguson y esté vivo lo está matando en vida.
    Menos mal que se ha desahogado con Chester y este le ha dado todo su apoyo. Por muy duro que fuera. Tenían que comprobar su tumba.
    La peor parte de un cementerio siempre es en la que descansan los restos de esos niños, de esos querubines, que no consiguieron disfrutar apenas de sus vidas.
    Cuando por fin llega el momento de la verdad, el pequeño esqueleto muestra la sombra de esa fractura que sufrió por la caída de un caballo pero no está el sello de su familia.
    No lo esperaba. Entonces no es él, verdad? No es el Magisterio.
    Veremos que pasa porque ahora estoy algo descolocada.
    En breves momentos puede que lo averigüe!

    A por el siguiente!

    ¡Un abrazo!

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    1. Hola, Leo, creo que Graham añora a su amigo y también se siente culpable por haberle abandonado tras la crisis. Sí, xreo que tenían que cerciorarse de que Gus está muerto no solo por limpiar su nombre sino para acotar el cerco a El Magister.
      Estoy contigo, las infancias truncadas nos conmueven porque los pobres angelitos no merecen morir, no tan pronto.
      Confirmado; Gus está muerto. Pero el sello familiar ha sido robado. Ten por seguro que lo has pillado todo a la perfección. ¡Hasta pronto!
      Besitos.

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  5. Que buen capitulo. Empezando por la confesión de Graham, la excursión nocturna al cementerio y el giro final con el descubrimiento del cadáver.

    Las conjeturas de Chester y Graham suelen dar buenos resultados a ver que pueden averiguar en el próximo capitulo.

    Un beso

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    1. Pues sí, Rocío, hoy han pasado muchas cosas. Graham y Chester creo que por fin van por buen camino y menos mal porque queda poco tiempo...
      Besos.

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