viernes, 27 de julio de 2012

El lenguaje absurdo de las Ostras


¿Nunca te ha pasado? Quieres ir a alguna parte. La luz, el aire... presientes que estás tan cerca, que casi lo puedes tocar. Te ahoga la impaciencia, la euforia te consume, estás a punto de llegar ¡pero aún no sabes ni a dónde! Buscas, olfateas... Te recreas en el instante que se hace eterno y es entonces, solo entonces, cuando llegas a ese sitio por casualidad: 

Bajo el gris del cielo emerge un muelle de maderas clavadas en el fango, perseguido por una fila de casitas de pescadores. Huele a sal pero del mar, ni rastro. Pequeños barcos con nombres de mujer y algas pegadas al casco, un lugar desolado. ¿Quién se llevó las olas a 1ª hora? Fue la marea, serpenteando.

Un par de mesas, no más ¿de verdad es un restaurante? "Huitres a vendre" ponía clavado con chinchetas aquí y allá. Solo sé que un muchacho de pocas palabras nos ofrece un puñado de ostras en un solo plato recién traídas de la orilla, acompañadas de vino blanco.

Conforme las sirve, nos guiña un ojo, agarra el monopatín y deslizándose entre tablones podridos se pierde sin mirar atrás cual cohete termo-propulsado dejándonos a solas con un anciano expectante, un perro saltarín y esos 12 bichos viscosos y azulados que nos llaman a gritos en su lenguaje secreto, atrayéndonos de alguna forma... Comemos la 1ª, a continuación las devoramos todas y a partir de ahí, bien poco recuerdo de un sueño que raya más bien en lo disparatado:  

"El anciano se acerca y sopla. 
- Agárrese bien a la silla, se avecina un vendaval. 
Sonríe con picardía asomando sin pudor los pocos dientes que le quedan. Intuye lo que ocurrirá a continuación y no le desagrada la idea, más bien lo está deseando. 
De repente no sé ni como, puedo ver los tejados ¿fui yo quien subí o las paredes bajaron? Tengo delante una veleta de hierro con la silueta de un orgulloso pato que cansado de otear el horizonte, se deja mecer por la ventolera girando y girando... 

Me desplomo frente a la mesa de antes pero ahora la comparto con un Vincent Perez (atractivo actor francés de los años 90) de lo más apenado que mira hacia abajo apoyando sus codos sobre un plato de mejillones. Viste vaqueros y una camiseta roja que lleva escrito "Mickey Mouse is a Rat" y la verdad, no le falta razón. Entonces me coloco un mechón tras la oreja, me mojo los labios y como si tal cosa le pregunto: 
- Pero Vincent, ¿cómo tú por aquí? 

Prefiero no saberlo así que cambio de tema 
- Pero a tí te pasa algo, tú no estás bien... 
- Es este viento, cada vez que intento leer el guión, se me va volando. Rodamos dentro de 3 días en Senegal y no consigo leer ni una línea. 
- ¡En el Senegal! Pues yo que te hacía con Audrey Tattou en una lavandería...
- Mujer, eso es lo de menos 

Mientras hablamos va Vincent y en un acto reflejo se toma un mejillón y el efecto es inmediato: Al tocho de 500 hojas a máquina que sostiene en las manos le da por flotar y... 
- ¡Esta vez no se me escapa!
- Ni tú a mí ¿no íbamos a comer juntos? Espera al menos a que me acabe los guisantes... ¡Caramba, pero qué cita más corta! 





El guión se eleva aleteando y se lleva a mi galán por los aires y yo detrás también cobro altura pues le tengo agarrado del brazo izquierdo cuando va y se me cae un zapato... 
- Merde, demasiado grandes! 
Volar con Vincent cruzando el cielo... ¡perfecto! pero sin zapatos... ¿dónde está el glamour?
Lo que es imposible no puede ser, le suelto y caigo de nuevo a la mesa de siempre, pero ahora en la silla de al lado se me ha plantado un pato mareado (de tanto girar) que se tambalea. 
- Menos mal que no pedí canard, o la habríamos liado. 

Por lo visto Vincent decide marchar él solito volando para el Senegal y antes de alejarse me dice: 
- ¿Ves lo que me pasa por comer mejillones? Así que ya sabes, ¡ni se te ocurra probar los guisantes! ¿entendido? 
En fin, no es la más romántica de las despedidas pero no hay tiempo para lamentos, ahora en el plato ya no hay guisantes sino maíz ¿o eran pipas? que saltan alerta y dispuestos... ¿dispuestos para qué? ¿un ejército de maíces locos? ¿qué se proponen?
Ni hablar, no lo consentiré: los tiro en un impulso heróico salpicando todo el suelo de puntos amarillos. 

Llueve y el anciano me observa risueño: 
- Este verano habrá una buena cosecha, no lo dude. 
- Pero ¿no era usted pescador? 
- Sí, claro, pero eso era antes...  
En 10 segundos escasos brotan cientos de plantas vertiginosamente y me quedo ahí sentada frente a un pato y rodeada de girasoles despistados que no saben hacia donde mirar pues no luce el sol por ninguna parte." 

Según se miré, me agencié un lugar precioso para dormir la mona: vino, ostras alucinógenas, girasoles y ese palmípedo parlanchín. Y si te pesa la cabeza tal que si llevaras un casco de amianto... ¡cómo agota conversar con un maldito pato! 

viernes, 20 de julio de 2012

La Estación del Norte y sus fantasmas

El último tren partió de la Estación del Norte hace ya mucho tiempo, no más silvatos ni chirridos. Tras años de rehabilitación inauguraron un fastuoso centro comercial, respetando su estructura original de piedra, forjado y vidrio.


Pero al igual que le ocurre a la luna, la vieja estación conserva su cara oculta: una fachada desconchada salpicada de cristales rotos con un reloj que perdió su tic-tac sin saber ni cómo.




A un lado, la delicia de los arquitectos, del otro un mar de escombros.


PLUMAS
Flora no coleccionaba búhos ni acudía a cursos de fotografía. Lo suyo era pasear, lo hacía tardes enteras. Y caminando descubrió que el reloj de la fachada de atrás de la antigua estación marcaba cada día una hora distinta aunque no funcionara ya. Por alguna extraña razón, alguien movía deliveradamente sus manecillas... Nuestra Flora, audaz observadora y amiga de los detalles no cejaría en su empeño hasta resolver el misterio: aguardó frente a la entrada abandonada, cerrada durante horas...
- Nadie me espera en casa, así que ¿por qué no?
Eran las 9:20, tal como indicaban las manecillas... "La hora bruja de la estación"... cuando por fin se decidió, aventurándose hasta la puerta despacio, sigilosa : - ¡Será como atravesar el tunel del tiempo! - pensó.

Soñaba con volver al trajín de maletas, vapores, sirenas, allá por los años 40. Mujeres con moño y vestido, hombres con bigote y sombrero... el mundo de nuestros padres, dibujado en blanco y negro. Giró el pomo ¡y la puerta cedió! deslizándose hacia dentro... Pero la pompa se esfumó: Allí no había nada, solo polvo y silencio. Cacharros volcados corroídos por el óxido, paquetes a medio desembalar, colchones viejos enrollados con un cordel con el aspecto de un enorme tigretón que se cayó al suelo... no más que trastos entre plumas de palomo suspendidas en el cielo bailando al trasluz. Tenía algo de irreal, incluso de bucólico.


SANGRE
Ocurrió justo entonces... se escucharon pisadas. Ligeras, como de pies descalzos... notó cómo avanzaban sin apenas rozar el suelo. Sintió su presencia, una docena de ojos tristes, oscuros, nublados y sangrientos que la penetraban... De quien se trataba: ¿Eran hombres? ¿O ESPÍRITUS?
Anochecía, aquello estaba cada vez más oscuro. Su sola respiración y todos aquellos jadeos... Flora lo sabía, tenía que salir de allí o la matarían. ¿Y si le sacan los ojos? O peor aún... ¡le arrancan la piel! ¡¡¡O le chupan la sangre!!!
- No tenía que haber entrado, soy una imbécil.
Corría en medio de la penumbra cuando tropezó con algún trasto, cojeaba pero aún así consiguió llegar hasta hasta la salida. Pero al intentar abrir la puerta, esta vez no cedió. ¡Estaba atrapada, rodeada de monstruos!


ÉBANO
Alguien forzaba el mango desde fuera y la puerta se abrió de golpe encontrándose de repente Flora frente a frente con un hombre corpulento de origen sudsahariano, debía medir casi 2 metros. Aquel tipo intentaba entrar con un bulto enorme echado al hombro con todas sus pertenencias, bajó la mirada y arrastrando los pies se dirigió hacia adentro. Detrás de él, una fila de sombras... Personas sin hogar en busca de un triste lecho.
- No debería de estar aquí, de veras que lo siento- susurró mientras se echaba a un lado para dejar pasar a una infinita oleada de espectros.


*Por si te gusta leer con música de fondo...
"El lado oscuro" por Jarabe de Palo http://www.youtube.com/watch?v=6EEz7cEaX-k&feature=player_detailpage 

viernes, 13 de julio de 2012

3 Lugares pintados de AzuR


* Toujours à la resèrche: "AzuR"


Cruzábamos el bosque de las Landas salpicado de granjas y aldeas todas pequeñas, coquetas, muy francesas. De entre ellas un cartel: AZUR fue como si el manantial susurrara su nombre. Pero ni las casas ni las verjas... nada tenían de azul. Ni rastro de él, estaba como ausente. ¿deliveradamente olvidado?  No era eso, se respiraba el color en el aire y yo me había propuesto encontrarlo.

Les lié a todos: que si tengo que echar una carta à la poste, que si compramos queso, sidra ¡qué se yo! Cualquier excusa era buena para seguir olfateando como un sabueso cuando al fin lo ví claro: había estado siempre ahí delante de nosotros tan intenso, tan palpable... ¡casi lo podía tocar!
Aquel pueblo latía en azul, más que en ninguna otra parte.



* Au bord de la rivière: "La SoiréE des PoireS"

Mamma-Jo regenta un diminuto bistro en la ribera. Por la mañana se encarga del huerto y por las tardes cocina para un reducido grupo de comensales ansios de compañía. Todos comen en torno a la misma mesa, una bien grande, acaso sin conocerse. Que si canard, que si mouton... es opcional. Pero el postre es simpre el mismo: "Poire confitée avec du fromage bleu": le desert obra en cada cual en la forma adecuada... y así unos extraños conversarán hasta la medianoche.



*  Dans la terre humide: "Des FleurS qui PleurenT"

Marcel abandonó Grasse un tanto apresuradamente, huyó con lo puesto dejando olvidados sus queridos alambiques de cobre. No tenía opción, en el corazón de la vieja Gasconia había de ser uno más, renunciaría a la fabricación de perfumes para dedicarse a la jardinería. Así fue como decidió manchar de añil y violeta toda aquella aldea o moriría de melancolía: teñiría con polvos de sulfato de aluminio la tierra ácida y húmeda donde crecían las hortensias, hasta entonces rosas y blancas, bañando con sus pétalos Azur de tenues pinceladas.



* Aussi sur la peau: "Le TatouagE de la MeR"

Desde Arcachon llegó un marino cabizbajo sin barco ni redes, perdió su sombra por el camino quién sabe dónde. Pierre vagabundeaba por allí desde hacía meses sin un hogar y en Azur le acogieron bien. Comenzó por hacer arreglos, chapuzas, a ayudar en las granjas por el jornal y un plato de patatas hasta que recobró la confianza. No era un unutil, de hecho había algo que sabía hacer realmente bien. Pintaría de azul, no las puertas ni las ventanas sino la piel. Desde entonces tatuaría de azul brazos y cuellos con mensajes del corazón como hicieran antaño los marineros para que nadie más volviera a olvidar quien era, ni tampoco su nombre.



Elije un rincón cualquiera, verás personas que hacen de él un Algo maravilloso. La Gente forja el Lugar, no a la inversa y así de alguna extraña manera vagamos furtivos de este a oeste, de norte a sur y con suaves e incoherentes trazos,   acaso tropezando,                                                                      dibujamos despacio La Tierra.

viernes, 29 de junio de 2012

Ozon, el superhéroe del s. XXI

 Los personajes de Marvel y DC-comics son seres invencibles, impulsivos y marginales que lo arriesgan todo en la lucha contra el bien o contra el mal haciendo un uso espectacular de sus superpoderes extraordinarios. Fuego, rayos, explosiones... Y precisamente porque me gustan los cómics os pregunto: ¿pero no os parece que en el siglo XXI un superhéroe podría ser bien distinto?


No hablo de si es gay, ni blanco ni negro. Me refiero a su compromiso para con la humanidad, a los propósitos y recursos de los que dispone... Si es de los buenos y pretende salvaguardar el planeta a estas alturas y tal cómo está el patio ¿no se han equivocado de enemigo en las editoriales?



Para mi sorpresa descubrí de entre todos ellos un superhéroe peculiar, pacífico y reflexivo: "The Swamp Thing" o La Cosa del Pantano. Se trata del científico Alec Holland que trabajaba en un laboratorio de Louisiana en una fórmula biorestauradora que permitiría convertir los desiertos en bosque cuando explotó una bomba accionada por un rival. Se propagó el fuego y Holland sufrió quemaduras por la fusión de los inflamables químicos.



En medio del dolor por las quemaduras, Holland huyó cayendo en el pantano de donde resurge tiempo después convertido en un humanoide vegetal. Paradógicamente, tras ser concebido como un mísero villano, La Cosa del Pantano terminó por unirse al bando de los buenos al constatar la editorial que el malogrado científico gozaba de las simpatías de los lectores.


Desde entonces aparecería ocasionalmente en los tebeos de DC-comics, siendo capaz de regenerarse y transformarse en cualquier organismo vegetal del Universo. En cierta ocasión llegó a curar a Superman de un envenenamiento por una planta kriptoniana que le estaba volviendo loco y cada vez más débil. Pero Holland, como cualquier superhéroe que se precie, persigue un propósito: haciendo uso de sus poderes pretende salvar el mundo transformando el bosque en desierto, sueño común de poblados, tribus nómadas e investigadores de nuestro tiempo. Entonces si fue la empatía de los lectores lo que llevó a nuestro superhéroe al lado del bien ¿por qué no seguir en esta línea?



Os presento a Ozon, el bioquímico madrileño que de la noche a la mañana pasó a ser leyenda. En el centro de Astrobiología (CAB) de Madrid se viene desarrollando desde el Departamento de Ecología Molecular un proyecto de investigación sobre el entorno de río Tinto, Huelva.



Resulta que las condiciones de acidez y una elevada concentración de metales pesados del río hacen de aquel lugar un perfecto campo para la experimentación en el ámbito del terraforming.




Las bacterias que habitan suspendidas sobre sus aguas como la E. coli, son facilmente manipulables en los laboratorios y presentan una alta resistencia a algunos metaloides como el arsénico o incluso al mercurio, al cadmio y otros metales pesados altamente tóxicos. Lo cierto es que el CAB baraja la idea de introducir esos genes en plantas trasgénicas con vistas a repoblar con ellas ciénagas insalubres de la tierra o incluso la superficie esteril de otros planetas.


Hasta aquí, todo bien. Pero ¿y si a un becario español del centro de Astrobiología, bajo presión, engaño o por accidente le fueran inyectados tales genes? Se transformaría en un ser extraordinario ¡capaz de soportar condiciones de toxicidad y niveles de radiación inimaginables!



Podría acudir a frenar fugas radioactivas en reactores nucleares seriamente dañados o a cortar emisiones en centrales químicas de algún efluvio tóxico descontrolado... Un tipo así podría ser el Héroe del milenio sin lugar a dudas. Sería dulce, sería nuestro.












Quizás un día de estos en algún diario sensacionalista como The Sun aparezca su nombre en la portada pero jamás darán con él. Como todo superhéroe que se precie posee un punto débil: necesita respirar un aire tremendamente cargado de oxígeno y por eso se refugia en una extensa zona pantanosa al sureste del Lago Maracaibo cerca de la desembocadura del río Catatumbo donde relampaguea casi sin cesar en medio de una tormenta eterna.
Allí los cielos por la noche permanecen iluminados y se genera el 10% del ozono que de forma natural produce en la Tierra.







Refugiarse de por vida en los pantanos es el precio que Ozon habrá de pagar por sobrevivir y ocultarse y su soledad irá en aumento al no conocer la oscuridad absoluta, pues sus pupilas no se dilatarán jamás adaptadas a la luz persistente. Un nuevo tipo de super-héroe pero de nuevo solo y marginado... en fin, hay cosas que nunca cambian.


Resulta creíble ¿verdad? Y si en verdad existiera ¿? Resulta reconfortante pensar que alguien vela por nosotros allá afuera... lo dejo en tus manos, piensa lo que quieras.
Pero voy más allá: ¿te encajaría mejor la figura de Ozon si nuestro científico se llamara Rob Sad o Will Frye y todo transcurriera en Chicago, Seatle o Silicon Valley? Sus ideales, su propia existencia... ¿los cuestionarías igual? No lo creo.
Vale, aunque basado en hechos reales todos sabemos que la hª es ficticia pero si alguna vez la escribiera comenzaría así:



"En las calles de la metrópoli la bruma es tal que solo se adivinan sombras. El aire está enrarecido, huele a hierro o algo así, hasta el punto de nublar la mente de aquellos que aún caminan desorientados, sin rumbo, como zombies jadeando sobre el asfalto. "
Y es entonces que Ozon acudiría al rescate, un hombre delgado y moreno con los ojos más negros que grutas, un muchacho hispano del que bien poco se sabe...

viernes, 22 de junio de 2012

Las 3 Mujeres de nuestra Vida


Muchos son los retratistas que intrigados se decidieron a indagar en el rostro de una mujer y éste les habló susurrando. Una arruga, una chispa que motea el iris, un gesto involuntario le delata sus secretos sin poder, sin querer evitarlo. Mira estas 3 mujeres, lee más allá de sus telas y encajes. Explora su pelo, su sonrisa, sus manos y verás a través del espejo... ¿Tres mujeres? No, son miles de ellas. Todos estamos detrás de esos ojos, cada cual a su manera.


MUJER ALGA 
Nos remontamos a China en la dinastía Ming (1368 - 1664) El artista crea una policromía brillante y utiliza colores suaves, apenas contrastados y desvaídos: azules traslúcidos y verdes jade en torno a la figura de "La Portadora de ofrendas" (Museos Reales de Bruselas ) que parece emerger de un mundo de algas marinas. Todo a su alrededor espumea: los pliegues del manto, el tocado en su cabeza, hasta los obsequios sobre la bandeja. ¿Pero te has fijado? Sí, claro, todo eso está muy bien pero no es todo. Hay algo más, la dama oferente posee una boca menuda, lleva dibujadas las cejas y el óvalo de su cara es perfecto...  Actriz sublime, borda su papel dando lo que se espera de ella. Es aparentemente sumisa y sin embargo en el fondo de sus pupilas entrecerradas asoma la poderosa y paciente determinación de la mujer china que aún contentándose con lo que tiene acaso sueña con algo más que le ronda por la cabeza.


MUJER ÁRBOL
El rostro exótico de  esta muchacha figura en el famoso cuadro de Gauguin "Dos mujeres tahitianas" (Metropolitan Museum de Nueva York). Representa una de las aspiraciones de la humanidad que se perfila en la sencillez de los instintos primarios, la vuelta a los orígenes.
Gaughin peregrinó a los Mares del Sur en busca de autenticidad y la encontró en ella. Su mirada, sus formas...  muestran lo que es en realidad, sin reveses ni recovecos. Se mueve por impulsos básicos y arde en deseos de ser feliz, libre, sin pensar en las consecuencias.


MUJER FLOR
El "Retrato Niña" de Joan Miro (Colección Prats, Centro de Estudios de Arte Contemporáneo) pintado por el artista en 1918 asume toda la fuerza poética de la inocencia en medio de una gran farsa. En verdad la mirada de esta muchacha nada tiene de ingenua, producto de una inteligencia que no pretende desvelar sus poderes a menos que sea sorprendida. Juega con los demás haciéndose pasar por una frágil muñeca mientras su carita de porcelana  esconde una voluntad férrea, capaz de mover montañas tras su boquita de fresa.


ENTRE NOSOTROS  
¿Reconoces a estas mujeres? ¿Te identificas con alguna de ellas? Fuera de contexto pueden resultar tristes, estriónicas, un tanto absurdas, incluso patéticas... pero seguro que las reconoces en furtivos instantes de nuestra vida, en días felices, en otros más grises y lluviosos. Sobreactuamos de continuo con la máscara puesta bajo un montón de capas gráciles y suaves que nos cubren de volantes como la cebolla tierna. En mayor o menor medida es el cóctel chispeante y explosivo de todas ellas lo que nos hace inquietantes e imprevisibles, tan hermosas y complejas.

viernes, 15 de junio de 2012

La Ciencia del Unicornio

En la búsqueda legendaria siempre ocurre un hecho fortuíto que lo dispara todo:

En la década de los 90 muchos fueron los naturalistas que se internaron en la jungla de Camboya y Vietnam en busca de especímenes aún no catalogados por la Royal Society. Fue entonces cuando los alemanes Peter y Feiler se hicieron con ciertos trofeos de caza del "Lingh Duong", extraño mamífero dotado de unos cuernos anillados y espiralados como jamás se habían visto y ligeramente divergentes, conformando como una especie de lira sobre el cráneo.


Nuestro ejemplar misterioso recibiría el nombre científico de "Pseudonovibus Espiralis" que se vió envuelto en polémica con numerosos detractores cuando un grupo de investigadores escoceses, bajo la inestimable protección de la universidad de Edimburgo, sacaron a la luz una enciclopedia china del siglo XVII en la que se describe un mamífero poco común que recibe el nombre de "Ling".


Dado que su singular cornamenta mostraba un enorme parecido con los hallados unos años antes por los naturalistas germanos durante sus trabajos de campo en la antigua Indochina, se consideró la posibilidad de estar ante los restos de un Auténtico Unicornio.
Y es que la coincidencia iba aún más allá, al detallar el manuscrito oriental los poderes mágicos de tan misterioso animal:


"Se parece a una cabra, pero más grande. Sus cuernos son y puntiagudos en los extremos. Vive en acantilados y utiliza sus cuernos para colgarse de un árbol y sin tocar el suelo, dormir durante la noche. Se supone que los cuernos poseen misterioso poderes para alejar las cosas malas. Los pueblos del Norte lo cazan y lo comen. Los pueblos del Sur lo comen para protegerse de ataques de serpientes e insectos"


Curiosamente el mito indochino presenta algunas similitudes con las leyendas de la Edad Media en Europa occidental. En los bestiarios fantásticos medievales el unicornio está dotado del poder de purificar las aguas contaminadas por el veneno de serpiente.



A ráiz de aquello, toda la comunidad científica tomó partido en tal polémica y el museo de historia natural de Kansas mostraron trofeos parecidos, hasta entonces atribuídos al kouprey.  En busca de fuentes que perpetuaran tales reliquias, los investigadores estadounidenses aportaron relatos de cazadores de fin del siglo XIX y principios del XX que transcurren en esa remota región de Asia (apareciendo entre aquellos testimonios, las palabras de Theodore Roosevelt) atestiguando que los camboyanos distinguían entre el kouprey del khting pos, nuestro animal legendario.



"Los nativos también llaman al khting pos khting-serpiente, porque creen que el animal se alimenta de serpientes que las atraviesa con sus cuernos puntiagudos o las agarra por la cola cuando el reptil se refugia en agujeros. El khting no le tiene el menor miedo a las mordeduras de serpiente según los lugareños. Al escupir su saliva sobre las serpientes, el buey las hace caer de los árboles. Podría tener el mismo poder sobre los hombres. Los cuernos de esta vestia, conservados como talismán protegen de las mordeduras de serpiente".



Por entonces todo parecía encajar a la perfección desbordando fantasías hasta que el caso Pseudonovibos fue objeto de una investigación policial. Tan espectaculares cornamentas, que databan de los años 20, pudieron ser analizadas. Les fueron efectuados cortes histológicos e incisiones del hueso, se estudió su queratina y hasta se consiguió extrajer muestras de ADN, algo seco pero no contaminado lo que permitió afirmar categóricamente que todos aquellos cuernos habían sido alargados (probablemente con fuego) y sus anillados no eran naturales. Eran obra de un artesano ¿por qué no? de un verdadero artista, conocedor de las leyendas que circulaban en la Antigüedad sobre el animal mítico, los vendería como cuernos de Unicornio dotados de protección mágica.


Sin embargo Maurizio Dioli, investigador del zoológico de Londres,trabó amistad con unos cazadores camboyanos que aseguran haber visto al animal de cornamenta en espiral merodeando por las montañas.




"Khting pos es un animal raro, pero no extinto. Ya no están en la jungla, ahora habitan las tierras altas" - Les miró cara a cara, a esos ojos rasgados... Sin desviar la mirada, le dieron su palabra.

A ver en qué quedamos...
- ¿Existen o no los unicornios?
- No sé, pero ¿acaso importa?



Un libro: "La Dama y el Unicornio" de Tracy Chevalier (autora de "La joven de la Perla" Una hermosa historias de castillos y telares, donde pintura y puntadas se entremezclan forjando unicornios en baja edad media.










Describe hermosos lienzos, tintes e hilos y las personas de distintos linajes y gremios que hicieron posible la elaboración de una preciosa tela. Trata de tiempos oscuros en los que nuestro pintor protagonista es capaz de las peores miserias y también de las mayores noblezas mientras sigue la pista a un tapiz que nació de la vanidad para terminar por convirtirse en algo realmente bello... la vida tiene estas cosas, no todo es blanco ni negro.




 Si el mundo es como es y cada lo cual lo ve a su manera... ¿Por qué no atisbar esquivos unicornios de un gris azulado o amarillos o verdes y hadas merodeando despeinadas mientras pasan a toda prisa por las aceras?







Hadas, duendes, gente corriente que sonríe sin más al bajar por las escaleras... Están por todas partes, llámales cómo quieras ¡hasta podríamos ser cualquiera de nosotros si nos pillan en un día bueno! No les busques, ni les extrañes siquiera. Aparecen de repente refrescándonos un instante como gotitas de lluvia con su dicha inmensa.