LA VIDA ES UN CRUCE DE DATOS QUE SE SUPERPONEN ALEATORIAMENTE. TODA CAUSA TIENE SU EFECTO. ¿DÓNDE COMIENZA ESA RELACIÓN? OBSERVANDO, DEDUCIENDO... POR DE PRONTO, PREGUNTÉMOSLE AL DOCTOR HOUSE: HOOOOUSE! HOUUUUSE!!! HOUSE???
- ¿House?
- ¡No! Tu otro amigo del psiquiátrico.
"BYE, AUSTRALIA"
El caso inédito del DR.HOUSE
PRIMEROS INDICIOS
Día 1, martes: Irial aparece con una erupción que va desde la cara interior del brazo el costado opuesto, atravesándole el estómago como un sendero. Le echo aloe-vera y me olvido.
Día 4, viernes: Pero dos días después, la erupción persiste. Parecen picaduras. La administrativo del Centro de Salud tras contarme su vida lo atribuye a un herpes y me descoloca por completo. Naturalmente, no tiene ni idea y habla por hablar... ¡Qué peligro de mujer!!!
Día 5, sábado: Como no tenemos cita hasta el lunes, nos vemos obligados a improvisar. La víspera en las pintitas echamos Decloban (corticoide) y en doce horas han desaparecido. Ya no veo motivos para acudir de urgencias ni en unos días a la consulta. Un golpe de suerte y problema resuelto.
"Todo el mundo miente; la única variable es sobre qué."
PUESTA EN ESCENA
Día 7, lunes: Irial acude conmigo a la doctora de atención primaria. Opina que por tratarse de una erupción recurrente, debe tratarse de algún tipo de alergia pero no se moja. Nos aconseja un gel carísimo de la farmacia, comprar toallas nuevas y secarse los pies con papel de cocina. Llegados a este punto, no sé si nos toma por imbéciles, hipocondríacas o es que la situación le supera. Como Irial está prácticamente curada, le seguimos la corriente aunque lo que nos sugiere nos suena bastante a cuento chino.
"¿Tienes alguna objeción ética a lo que hago que puedas expresas de un modo que llegue a hacerme pensar que me equivoco aunque no lo admitiré?"
LA SITUACION SE COMPLICA
Día 9: Es Miércoles Santo y estamos en Córdoba. Irial tiene anginas con placas ¡menuda racha! Y en un Centro de Salud de la Junta de Andalucía le recetan antibiótico de última generación con 2 únicas dosis.
Día 10: Es Jueves Santo y ahora que Irial está mucho mejor de la garganta, resulta que vuelve a tener todo el tronco (estómago, barriga y espalda) salpicado de vesículas. Yo lo atribuyo a una bajada de defensas a causa de la medicación, no me gustan los antibióticos.
Día 11: Viernes Santo, otra vez le echo pomada Decloban (corticoide) y la erupción desaparece. ¿Damos por zanjado el tema? ¿Pues claro? Optimistas por naturaleza ¿no? Mientras no se demuestre lo contrario.
Día 14: Es inútil, el Lunes de Pascua las pintitas reaparececen y nos sienta como un chorro de agua fría. Decido abandonar el corticoide y probar con otras alternativas menos abrasivas y más naturales. Pregunto en la farmacia por un tratamiento que pueda aplicarse durante más tiempo y me venden un gel de avena y una crema hidratante para pieles atópicas y bebés... Probaremos con esto, aunque yo prefería algo más fuerte.
Día 16: Llevo días mimando a Irial lo más posible, para hacerle ese asunto más llevadero. Así que le preparo cada día una taza de té Chai, su infusión favorita con una ilusa intención: De tener algún tóxico en el cuerpo, se diluirá mejor si está bien hidratada.
"La pedantería es hereditaria aunque no hayan encontrado el gen"
PALOS DE CIEGO
Día 18: Los remedios de la farmacia son ineficaces, le echo un potingue que compramos en Tánger, en una botica bererber. La erupción no se cura, siguen saliendole nuevos granitospero por lo menos no crecen demasiado y las mantenemos a raya. Pero Irial comienza a impacientarse y no la culpo. Antes no le picaban, ahora sí. Se le extiende despacio por el cuello y en las piernas. Confieso que esto se me va de las manos.
- ¿Así de mal trata a todos sus pacientes?
- Oh, sí. No te creas especial.
Día 20: No paro de darle vueltas, cambio su colcha, lavo las cortinas de su cuarto y eso que no es contagioso. Claro que si la doctora está en lo cierto y se trata de una reacción alérgica, entonces lo que debo ser es metódica y analizar cada uno de sus nuevos hábitos: Cambio su infusión de la noche que toma para conciliar el sueño, le prohibo maquillarse, dejo de comprar sus galletas cookies del desayuno, le escondo las pantuflas que tienen dentro piel de cordero. También le quito una mariquita gorda que usa como peluche ¡para nada! Porque seguimos en las mismas y encima, le arrebato a la pobre su pequeño mundo.
"Si, lo entendemos. El corazón no late, eso dificulta el diagnóstico. Lo bueno es que no se va a morir mientras te quejas. ¿Qué más?"
Día 21: Se me acaba el remedio bereber, de ahora en adelante no sabré como contener la erupción por más tiempo. Entre mimos y Chais no nos queda otra que seguir con la rutina y matar el tiempo a la espera de la próxima cita del médico.
Día 23 (mañana): Irial está en plenos exámenes finales previos a la Selectividad y está muy liada. Pedimos cita para dentro de unos días con la misma doctora. Damos por hecho que no nos aportará nada nuevo, solo queremos que nos tramite un volante para especialidades. Puro trámite.
Día 23 (tarde): Me mata aguardar, esperar sin hacer nada. Por eso decido abrir otra puerta, en plena huida hacia delante: Voy al herbolario, le cuento el caso a mi amiga Henar que me propone rociarle las pupas con aceite esencial de árbol del té mezclado con una crema inocua y yo por supuesto accedo. Estoy a punto de rendirme, esta será mi última apuesta.
"Una enfermedad que ataca al cerebro, corazón y testículos ¿no será un poema de lord Byron?"
UN CALLEJÓN SIN SALIDA
Día 24 (mañana): La doctora de cabecera nos prepara un volante para dermatología, no así para alergología a pesar de que insiste en que se trata de una alergia ¿? Su diagnóstico: "urticaria por causas desconocidas y le receta antihistamínicos.
Día 24 (tarde): Pedimos cita por internet, no hay huecos libres en el Hospital Jiménez Díaz hasta dentro de un mes... ¡fantástico! Lo sé, no es tan grave. Pero claro, es relativo. Falta que te pase a ti para verlo todo negro.
Día 25 (mañana): Compro el antihistamínico, concretamente Desloratadina, para que se tome un comprimido cada noche durante quince días. Pero todos sabemos, la propia doctora lo comentó, que este medicamento es más un remedio que una solución. Una vez lo ingiera le proporcionará cierto bienestar, es cierto. Pero también enmascarará los síntomas y ya no habrá forma de llegar a saber qué es lo que le provoca esas irritaciones de piel que han evolucionado a peor en las últimas horas.
"Le hemos puesto de drogas hasta las orejas. Tiene más reflejos que Fernando Alonso."
DESILUSIÓN
Día 25 (tarde): Esperaba expectante los efectos del árbol de té, su acción antiséptica y cicatrizante. Lo sé, no hago más que soñar despierta, sin ningún criterio... Era mi última baza. Y a la vista está que no le ha beneficiado en absoluto. Ya no sé a qué atenerme. Es más, creo que me rindo.
BROTE ¿FATÍDICO?
Día 25 (noche): Se trata de un claro brote, el peor de todos. La erupción le pica cada vez más y tiene pinta de sarpullido. Decidido, tomará el antihistamínico con mis bendiciones. Mañana comenzará a mejorar y aunque reincidirá facilmente en cuanto cese la medicación, al menos mejorará a corto plazo y podrá concentrarse y estudiar. Ya, esto no es más que una tregua pero es lo único que tenemos. Míralo así: al menos, ganamos tiempo.
-Cudy :mujer 26 años exploto una tuberia de gas en su oficina, paso 6 horas bajo los escombros , 2 operaciones por multiples fracturas..
-House: sabes? quizá eso de los huesos rotos sea porque se le ha cayó un edificio encima
UNA INTUICIÓN
Día 26 (madrugada): Estoy despierta, desvelada. Un brote en condiciones, suena en principio fatídico. Sin embargo, es la clave para dar con el orígen. Pienso con calma, medito. Amparada por la oscuridad, tengo todo el tiempo del mundo y la serenidad suficiente para estudiar las últimas 24 horas en la vida de Irene. ¿Qué ha comido? ¿Qué ha tocado? ¿A dónde a ido? Busco algo, ¡un indicio! Y creo dar con él: Ayer compré un té chai y lo preparé primero con leche, más tarde con zumo de uva roja. A decir verdad, estaba riquísimo. Volví hacia atrás en el tiempo y comprobé que llevo preparando nosotras dos todas las mañanas el mismo té chai desde hace un par de meses. Hubo un lapso en el que se me acabó y fue entonces que tomé la costumbre de hervir canela y clavo con azúcar para añadir su infusión a la leche. A día de hoy, le sale el clavo por las orejas. Me pregunto si será la causa... Investigaré a la mañana siguiente.
"¿Quieres algo? O me lo suplicas o lo negociamos... "
SOBRE LA PISTA
Día 27 (mañana) MERE: Navego en internet en busca de contraindicaciones posibles en los ingredientes del Chai: pimienta negra, cardamomo, té negro. Y sobretodo canela y clavo de olor. Descubro que ambas pueden producir dermatitis, tanto la canela como el clavo.
Día 27 (tarde) IRIAL: Irial toma el relevo en nuestras pesquisas y lee las páginas web que para ella he dejado abiertas. Constata que la canela pertenece a la familia lauraceae, al igual que el laurel mientras que el clavo es una planta mirtacea como el mirto. Esto a simple vista carece de importancia salvo por un pequeño detalle: Si bien el té convencional es un tipo de camelia, el árbol del té es una planta australiana similar en muchos aspectos al clavo de olor. Las dos son mirtáceas, al igual que la mayoría de las plantas arbustivas autóctonas del norte de Australia.
"Resulta que tus opiniones no dan buenos resultados. Te aconsejo que uses las mías."
DE REPENTE ¡TODO ENCAJA!
Me lo cuenta ¡alucinamos! En el último momento, por una carambola del destino creemos haber dado '¡en el clavo! identificando el agente reactivo. Si ella fuera sensible a algún componente de las plantas mirtáceas, eso justificaría el brote alérgico de las últimas horas.
DIAGNÓSTICO CONCLUYENTE:
Borrachas de euforia, la alegría es doble. Por fin hemos dado con el orígen:
Alergia a las Mirtáceas
- Por una parte, solo con prescindir del clavo en su dieta es muy probable que la erupción remita y no reaparezca.
-Por otra, ni siquiera Irial tendrá que renunciar a algo esencial. No es más que una bebida, a fin de cuentas.
"¿Sigue siendo ilegal hacerle una autopsia a alguien vivo?"
LA VIDA SIGUE
- Irial se verá privada del Té Chai.
- Recuperará sus pantuflas, su mariquita gorda y se pegará un atracón para celebrarlo de sus cookies favoritas.
- Y me temo que nunca viajará a Sidney...
No te apures, mi Niña, nos queda el resto del mundo.
"Normalmente me pondría un gorro y celebraría que la Tierra dio la vuelta al Sol otra vez, creí que este año no lo lograría, pero nadie puede impedírselo a este pequeño planeta."
* Ya ves, hasta el doctor House tiene días buenos :)